Santa Ester o Esther

Cuándo se celebra Santa Ester o Esther

Santa Ester, también conocida como Esther, es una figura bíblica de gran importancia en el judaísmo y también venerada en el cristianismo por su papel crucial en la historia del pueblo judío. Su relato se encuentra en el Libro de Ester, en el Antiguo Testamento, donde se narra cómo, siendo reina de Persia, utilizó su posición y astucia para salvar a su pueblo de una masacre.

La festividad de Santa Ester en el cristianismo se celebra el 1 de julio y en el judaismo coincide con la celebración judía del Purim, que se celebra el 14 y 15 de Adar del calendario hebreo.

Etimología de Ester

El nombre «Ester» proviene del persa y significa «estrella«. Algunos estudios también sugieren una conexión con la diosa mesopotámica de la fertilidad y el amor, Ishtar. Este nombre simboliza la luz y la esperanza que Ester representó para su pueblo en un momento de gran oscuridad.


Santo de hoy- Santa Esther o Ester

Bibiografía de Ester

Ester, una figura prominente en la Biblia, es conocida como la hija de Abihail de la tribu de Benjamín, que formaba parte del Reino de Judá. Su historia se sitúa en un contexto de exilio y retorno; la élite de su tribu experimentó el exilio en Babilonia en el 586 a.C., y fue uno de los grupos que regresaron a su tierra natal tras la emisión de un edicto persa en el 537 a.C.

La narrativa bíblica de Ester destaca su transformación de huérfana a reina de Persia. Criada por su primo Mardoqueo, quien la educó en la Ley judía, Ester llegó al trono después de que el rey Asuero buscara una nueva esposa tras destituir a la anterior reina. Durante este proceso, Mardoqueo aconsejó a Ester ocultar su origen judío.

Sin embargo, la trama se intensifica con la aparición de Hamán, un alto funcionario que trama un genocidio contra los judíos. Con astucia, convence al rey para legalizar la masacre. Ante esta amenaza, Ester, mostrando un gran coraje, decide intervenir. Arriesgando su vida, se presenta ante el rey y logra no solo salvar su propia vida gracias al favor real, sino que también invita al rey y a Hamán a un banquete. Durante esta cena, revela la malevolencia de Hamán, lo que lleva a su ejecución.

Cuando Ester expone al rey la inminente aniquilación de su pueblo, el rey declara que no puede anular el edicto previo, pero otorga a los judíos el derecho a defenderse. Este acto permite a los judíos superar y sobrevivir al ataque planeado, dando origen a la festividad de Purim, celebrando su salvación.

Ester es venerada por su fe inquebrantable, su valentía y su compromiso con su pueblo. En la tradición judía, se la considera una heroína divinamente guiada, cuya intervención fue crucial para la supervivencia y el bienestar de los judíos durante su exilio.

Su historia resalta valores de prudencia, autodominio, sabiduría y determinación, siendo un ejemplo de lealtad y obediencia a su mentor Mardoqueo y de cómo una persona puede ser un instrumento vital en la realización de la voluntad de Dios.

En la teología católica, Esther es frecuentemente vista como una figura tipológica que prefigura a la Virgen María, especialmente en su rol de intercesora. La narrativa de Esther, que culmina con su elección como reina, se ha interpretado como un paralelo a la Asunción de María, quien es venerada como la Reina del Cielo. Este paralelismo se extiende aún más con la comparación entre María, referida a menudo como «stella maris» (estrella del mar), y Esther, cuyo nombre en persa se asocia con la palabra «estrella». Ambas son vistas como figuras que abogan por los humildes ante los poderosos, resaltando su importancia como patrocinadoras y protectoras.

La iconografía en torno a Esther también se ha vinculado con motivos marianos, como el del desmayo. Durante las representaciones artísticas de la Crucifixión de Jesús, es común encontrar la imagen del Desmayo de la Virgen. De manera similar, el desmayo de Esther se ha convertido en un tema popular en la pintura, especialmente en el arte barroco del siglo siguiente a su canonización. Un ejemplo destacado de este tratamiento artístico es la obra «Esther y Asuero» de Artemisia Gentileschi, que captura de manera dramática y emotiva este momento crucial.

Estos paralelos no solo refuerzan la percepción de Esther como una figura de mediación divina y humana, sino que también ilustran cómo los temas bíblicos han sido reinterpretados y enriquecidos en distintos contextos culturales y religiosos a lo largo de la historia.

Legado de Ester

El legado de Ester es profundamente significativo, pues es vista como un símbolo de valentía y sacrificio. Su historia es un recordatorio del poder de la astucia y la diplomacia, y de cómo una persona puede cambiar el curso de la historia.

Iconografía y Simbología de Santa Ester

Ester es a menudo representada en el arte como una reina persa, vestida con ropas reales lujosas. A veces, se la muestra en el momento de su intercesión ante el rey Asuero, destacando su valentía y su papel de mediadora.

Información adicional

  • Contexto histórico: La historia de Ester se desarrolla en un contexto de intriga y política en el Imperio Persa, destacando las tensiones entre los diferentes pueblos sometidos por el imperio.
  • Papel como modelo a seguir: Ester es vista como un modelo de inteligencia y coraje, especialmente para las mujeres, al actuar con astucia dentro de las limitaciones de su posición.
  • Significado religioso y cultural: Purim, la festividad que celebra sus acciones, es un momento importante que combina el recuerdo de la liberación con celebraciones que incluyen disfraces, obras de teatro y la lectura del Libro de Ester.

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