San Emeterio de Calahorra

Cuándo se celebra San Emeterio de Calahorra

San Emeterio, junto con San Celedonio, es uno de los santos mártires venerados en la ciudad de Calahorra, situada en la comunidad autónoma de La Rioja, España. La festividad de San Emeterio y San Celedonio se celebra cada 3 de marzo, fecha en la que se conmemora su martirio.

Etimología de Emeterio

«Emeterio» tiene raíces en el griego antiguo. Procede del nombre griego Ἐμέτηριος (Emeterios), que deriva de la palabra «ἡμέτερος» (hémeros), significando «amable» o «afable«. Este nombre refleja cualidades de gentileza y bondad.


Santo de Hoy - San Emeterio

Bibiografía de San Emeterio de Calahorra

San Emeterio era, según la tradición, un soldado romano de origen hispano que servía en el ejército del Imperio Romano. Junto con su compañero San Celedonio, fue destinado a la guarnición de Calahorra, en aquel entonces una importante ciudad de la Hispania romana.

Prudencio, el poeta hispano, capturó en verso los relatos del final de su vida.

La conexión de Calahorra con estos valientes se debe tanto a su martirio como posiblemente a su lugar de nacimiento. Aunque algunos sugieren que León podría ser su lugar de origen, basándose en textos litúrgicos leoneses del siglo XIII que mencionan «ex legione», lo cual podría interpretarse como su lugar de procedencia. Sin embargo, esta frase parece hacer referencia a la Legión Gemina Pia Felix, a la cual pertenecían y que estaba estacionada cerca de la antigua Lancia, hoy conocida como León, tal como se detalla en las «Actas de Tréveris» del siglo VII.

En la cima de Calahorra se erige la iglesia del Salvador, lugar que antes albergaba un convento franciscano y, aún antes, la primitiva catedral visigótica. Esta última, construida según las costumbres de la época cerca de la residencia real para protegerse de invasiones, fue destruida durante la invasión musulmana de 923, según documentos del primer códice del archivo catedralicio.

Los detalles sobre el martirio de estos santos no son precisados por Prudencio, lamentablemente. Diocleciano, en su afán por eliminar cualquier vestigio o propaganda de los mártires, ordenó quemar antiguos códices y expurgar escritos de su época, tal como nos narra Eusebio.

La ausencia de nombres en las narrativas complica aún más el entendimiento de los eventos. ¿Ocurrieron durante la persecución de Diocleciano a principios del siglo IV o, según argumenta La Fuente, durante la persecución de Valeriano a mediados del siglo III?

Algunos incluso retrotraen los eventos al siglo II. Prudencio, nacido alrededor del 350, narra estos hechos como si fueran muy distantes antes de su partida a Italia en el 401, descartando la posibilidad de que se refiera a los tiempos de Daciano (304). Esto nos recuerda que las narrativas antiguas no siempre son precisas en la cronología, siendo comunes los anacronismos.

Emeterio y Celedonio, hermanos según algunos relatos, fueron condecorados con el torques, una distinción romana de origen galo, por su valentía y disciplina militar. Sin embargo, se enfrentaron a la difícil elección entre renunciar a su fe o dejar su carrera militar. A pesar de su firme decisión de sacrificar su vida por Jesucristo, lo que les llevó a un largo encarcelamiento, su fortaleza interna les preparó para resistir persuasiones, promesas vacías, amenazas y torturas.

El lugar de su ejecución se estableció en el arenal del río Cidacos, donde los testigos afirmaron haber visto ascender al cielo el anillo de Emeterio y el pañuelo de Celedonio como señales de su victoria.

El culto a estos mártires por parte de la comunidad de Calahorra comenzó pronto. Sus restos fueron trasladados a la catedral del Salvador, y con el tiempo, iglesias en Vizcaya, Guipúzcoa, otras regiones españolas y el sur de Francia recibieron valiosas reliquias.

Una catedral se erige hoy en el lugar que recogió su sangre, albergando sus cuerpos. Emeterio y Celedonio, santos ensalzados por Prudencio y recordados por Isidoro y Eulogio, son venerados en Calahorra no solo como hermanos de sangre sino también por lazos más fuertes de patria, ideales, profesión, fe, martirio y gloria.

Legado de San Emeterio

El martirio de San Emeterio y San Celedonio tuvo un profundo impacto en Calahorra y sus alrededores, convirtiéndose en símbolos de la fe cristiana en la región. La catedral de Calahorra, dedicada a estos santos mártires, es un lugar de peregrinación y veneración, donde se conservan sus reliquias.

Iconografía y Simbología del Mártir

En el arte, San Emeterio suele ser representado junto a San Celedonio, a menudo portando palmas de martirio y la espada de su decapitación, símbolos de su sacrificio por la fe cristiana.

Reliquias de Emeterio y Celedonio

Las reliquias de San Emeterio, junto con las de San Celedonio, ocupan un lugar de honor en la catedral de Calahorra. La devoción a estos santos se manifiesta especialmente durante su festividad el 3 de marzo, cuando fieles de diversas partes acuden para honrar su memoria y pedir su intercesión.

Información adicional

  • La devoción a San Emeterio y San Celedonio es un testimonio de la rica tradición cristiana en Calahorra y su importancia como centro religioso en La Rioja.
  • La historia de estos santos mártires refleja la fuerza de la fe cristiana frente a la adversidad y la persecución.
  • La festividad de San Emeterio y San Celedonio es un momento de unión y celebración en Calahorra, destacando el papel de la fe y la comunidad en la conservación de las tradiciones locales.

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